El mito de la productividad 24/7

El mito de la productividad 24/7

Contrario a lo que solemos creer nuestra mente y nuestro cuerpo no funcionan de forma lineal, sino en ciclos, y esos ciclos incluyen un periodo de descanso necesario, y no me refiero sólo a dormir, sino de darle a nuestra mente y cuerpo la posibilidad de detenerse, repararse y asimilar la información sin la necesidad de producir nada.

Aprender a soltar: cuando es necesario podar

Aprender a soltar: cuando es necesario podar

A veces nosotros también tenemos hojas enfermas que no nos permiten crecer y que sólo absorben nuestra energía. Esas hojas enfermas pueden ser malos hábitos, relaciones, historias del pasado, creencias, heridas no sanadas, y un largo etcétera. Cuando una hoja no está bien, tenderá afectar a las otras y si no estamos atentos puede que terminé infectándolo todo. Por lo tanto, hasta que no dejemos ir esas historias o esas creencias, esas hojas enfermas, no podremos darnos la oportunidad de crear algo nuevo y nos estamos cerrando a las oportunidades.

Disciplina: una práctica de amor propio

Disciplina: una práctica de amor propio

La disciplina es una herramienta que nos permite llegar a nuestras metas, es a través de ella que podemos ser constantes y obtener resultados. Es la manera en damos el salto de tener sólo un sueño o una idea, a ver resultados tangibles. Por ello la disciplina no es un castigo, ni un sacrificio, sino una práctica de amor propio que nos permite dejar la satisfacción inmediata en favor de esa visión más grande que queremos de nosotros mismo.

Tu camino es siempre tuyo

Tu camino es siempre tuyo

La experiencia de ser comparada ha vuelto a repetirse más de una vez, siempre hay alguien que quiere demostrar que cierta forma de hacer las cosas es la definición del éxito, sin embargo, hacer caso de estás comparaciones sólo nos resta poder sobre nosotros mismos, porque comenzamos a definirnos en función de esos parámetros externos y no de los nuestros.

Comunicación efectiva, conversar para conectar

Comunicación efectiva, conversar para conectar

Una conversación funciona cuando nos damos la oportunidad de escuchar al otro e intercambiamos ideas. Sin embargo, a veces sin darnos cuenta entorpecemos la comunicación y nos olvidamos de la persona que tenemos en frente, perdiendo la oportunidad de entender su punto de vista y de relacionarnos de manera más significativa.