Alimentos durante la cuarentena ¿Con qué nutres tu mente?

Una de las recomendaciones más constantes de todos los especialistas en salud mental ha sido que debemos regular la cantidad de noticias que consumimos. Estar demasiado al pendiente de todos los pormenores de la pandemia puede generar estrés y angustia. Esto no significa que no debamos estar informados, sino que debemos estar atentos a nuestro nivel de exposición a este tipo de noticias, porque tienen un impacto directo en nuestras emociones, nuestro ánimo y en general en nuestra salud mental.

Curiosamente una de las mayores preocupaciones en redes sociales desde el inicio del confinamiento ha sido cómo nos alimentamos. Para muchos ha sido un tema muy relevante pensar en cuanto están comiendo y qué están comiendo durante estos días. Hay una cantidad enorme de memes y publicaciones hablando de la alimentación en tiempos de cuarentena. Sin embargo, la pregunta de cómo nos alimentamos debería extenderse mucho más allá de lo que comemos. Son momentos extraños, nos encontramos tan llenos de información que a veces estamos totalmente desbordados. En las últimas semanas la mayoría de nosotros hemos pasado mucho más tiempo de lo acostumbrado frente a nuestras pantallas, ya sea la computadora, el celular, la televisión o lo que tengamos disponible. Estos tiempos de estar en casa han aumentado considerablemente nuestro consumo de contenido de todo tipo. La pregunta de fondo es ¿Qué estamos consumiendo?

La recomendación de observar cuantas noticias consumimos no debería limitarse sólo a lo referente a la pandemia. El internet y las redes sociales pueden ser una gran fuente de información, pero es importante aprender a filtrar dicha información. La mejor manera es hacer un pequeño análisis para darte cuenta si aquello con lo que estás alimentando tu mente te está nutriendo. Para ello puedes preguntarte ¿Cómo te sientes después de leer o ver cierto contenido? ¿Te hace sentir animado, sorprendido o con una sensación positiva? O por el contrario ¿Te hace sentir drenado, angustiado, estresado o una sensación más bien negativa? ¿Qué has aprendido de ello? ¿Está información contribuye de alguna manera a tu crecimiento o tu entendimiento del mundo? ¿Te ha hecho pensar o cuestionar ciertas creencias? ¿Te hace tener una visión positiva de tu entorno o de tu vida?.

Sabemos que nuestro cuerpo necesita ciertos nutrientes para funcionar, y que si lo alimentamos sólo de comida chatarra le harán falta elementos esenciales para realizar sus funciones, por ello es que los doctores recomiendan una dieta balanceada, llena de verduras y de alimentos que garanticen que nuestro cuerpo cuenta todos los recursos necesarios para mantenernos saludables. En el mejor de los casos saber esto nos hace ser más conscientes de nuestra alimentación y nos ayuda a cuidarnos. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que no sólo nuestro cuerpo se nutre de lo que le damos. Nuestra mente, nuestros pensamientos y nuestras emociones también se alimentan de lo que ponemos a su disposición.

Al igual que con la alimentación ser conscientes de cómo queremos nutrir nuestra mente y con ello nuestras ideas te ayudará a tomar mejores decisiones sobre lo que consumes y la manera en que manejas y filtras eso que consumes. Como diría Marie Kondo asegúrate de rodearte de cosas que te hagan feliz, aquellas que sumen a tu bienestar y elimina aquellas que no contribuyen a ello. No significa entrar en una burbuja y negar lo que sucede en el mundo, pero sí implica poner tu mundo interno como una prioridad. Se trata de una práctica de higiene mental para cuidar de tu mente y tus pensamientos, así como cuidas tu cuerpo.

Gracias por leerme, hasta la siguiente semana.

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