Trabajar en casa en esta temporada de confinamiento ha sido para muchos más complejo de lo que parece, sobre todo porque hay muchos retos que no descubres hasta que comienzas a vivir la experiencia de trabajar así.  Y si a eso le sumamos la manera tan abrupta en la que muchos tuvieron que acostumbrarse a trabajar de esta manera, podemos decir que la transición no ha sido sencilla para casi nadie. Mas allá de los retos de las primeras semanas en las que había que encontrar la mejor forma de ser productivos sin perder la cabeza, hoy nos encontramos con nuevas problemáticas que no necesariamente tienen que ver con la forma en que nos organizamos.  

Para la mayoría la idea de trabajar en casa tiene que ver con levantarse tarde y usar pijama todos los días, y aunque a veces es posible hacerlo, lo cierto es que para que funcione en el largo plazo, tienes que aproximarte a las actividades de una manera muy diferente. Cuando trabajas en casa una de las dificultades más grandes es aprender a estar solo, en un mismo espacio, por mucho tiempo y tener que lidiar contigo estresado o entusiasmado en solitario, aun cuando mantengas comunicación con equipo de trabajo y haya un gran intercambio de videollamadas y correos. Lo cierto es que con el tiempo el contacto humano y la interacción nos hacen falta y esto tiene un impacto negativo en nuestra capacidad de motivarnos y de mantenernos activos. Por ello hoy te comparto algunas ideas para no sentirte abrumado y poder fortalecer tu motivación intrínseca. 

Cuida tu energía

Desde que comenzó el confinamiento uno de los comentarios más comunes que escuche de mis conocidos es que tenían demasiadas cosas que hacer y que no lograban hacerlo todo. La mayoría partía de la lógica de que todo lo que hacían era sumamente importante y no podían dejar absolutamente nada, aunado a esto ha habido una creciente presión social que dice que tenemos que ser tres veces más productivos porque tenemos “más tiempo”. Como te compartía en el FB live sobre administración del tiempo, esa idea es la que yo considero el más grande mito de la productividad. Creer que tenemos que estar ocupados en todo momento sólo nos lleva a sentirnos estresados por no lograr hacerlo todo o peor aún nos hace enfocarnos en hacer cosas que probablemente no sean las más importantes, pero que sí nos drenan energía y nos ocupan tiempo.

Aprender a distinguir lo que realmente es relevante es una de las habilidades que todos deberían desarrollar. Para ello puedes aplicar el principio de Pareto, este dice que el 80% de tus resultados depende del 20% de tus acciones. Identificar ese 20% es la clave para que centres tu atención en aquellas cosas que son realmente importantes. Imagina que tu trabajo es como el cuerpo humano, tiene mil funciones y puede hacer miles de cosas más, pero hay ciertas actividades que son vitales para mantenerse con vida, como el latir de tu corazón, por ejemplo. La clave es encontrar esas actividades vitales que llevan tu trabajo a buen término, y eliminar aquellas que no son relevantes. Esto te ayudará a cuidar que la energía que pones en tus acciones se vaya al lugar correcto, y en consecuencia, evites quemar tus esfuerzos. Lo que te permitirá a mantenerte avanzando aun en los días en que no te sientas tan motivado. 

Saca la culpa de la ecuación

Los tiempos que estamos viviendo son complejos, estamos pasando por una situación sin precedentes y para la cual ninguno de nosotros estaba preparado. Ninguno tenía considerado en su visión del año un periodo de confinamiento por pandemia. La situación nos está retando a todos de maneras muy diferentes, y todos lo estamos viviendo desde nuestra propia realidad. Por ello no caigamos en la trampa de que creer que tenemos que cumplir con un estándar externo durante esta contingencia, no se trata de compararse con lo que otros están logrando y no necesariamente tienes que estar cumpliendo una rutina de “éxito”. Es cierto las crisis nos pueden ayudar a evolucionar, y si tus condiciones te lo permiten, este momento es perfecto para hacer un gran ejercicio de introspección y trabajar en una mejor versión de nosotros mismos. Por supuesto que podemos crecer y transformarnos para bien, pero debe ser en nuestros términos.

Seamos amorosos y compasivos con nosotros mismos. Respeta tus ritmos, y hoy más que nunca aprende a escucharte para cuidar mejor de ti mismo. Recuerda que tu camino es tuyo y de nadie más, no hay una sola manera de hacer las cosas ni de acomodar tus actividades. No te sientas culpable si hoy necesitas una siesta por la tarde, o si necesitas darte un tiempo para llorar o para simplemente hacer nada. Y por supuesto si sientes que no puedes solo, pide ayuda, sabemos que estos tiempos pueden ser particularmente difíciles para algunos, por ello es importante que cuidemos nuestra salud mental tanto como estamos cuidando nuestra salud física. Lograrás más cuidando primero de ti y utilizando el tiempo con intención y por supuesto te mantendrás motivado con mayor facilidad.

Date el tiempo para intercambiar ideas

Uno de los retos más grandes del encierro es mantenerte creativo cuando pasas la mayor parte del tiempo conversando sólo contigo o con un número limitado de personas. Aun cuando a veces estar contigo es necesario, también es importante intercambiar ideas con otros. Cuando pasas mucho tiempo solo, es muy probable que llegue un momento en que te repitas constantemente y que le estés dando vueltas a las mismas ideas una y otra vez. Por ello puede ser valioso darte tiempo para intercambiar ideas, conversar y observar el trabajo de los demás. Una forma de hacerlo es integrarte a comunidades digitales alrededor de los temas que te interesan, así podrás compartir lo que te preocupa con otros y tendrás con quien conversar, además estas comunidades suelen organizar videollamadas que seguro te sacarán de la rutina y aportaran algún punto de vista interesante. Una buena forma de cuidar tu creatividad y tu motivación es estar en contacto con otros y darte tiempo para salir de tu cueva, aunque sea manera virtual. Procura darte un momento para explorar contextos que no necesariamente estén vinculados con tu trabajo, esto te permitirá regresar a tu actividad con nuevas ideas.

Mantenerte motivado y con buena actitud en el confinamiento no es fácil, por mucho que te guste lo que haces y poder trabajar desde casa, habrá días en que no tendrás ganas de tachar nada en tu lista de tareas. El contexto externo y lo que estamos pasando nos demanda que hagamos uso de todas nuestras herramientas para reaccionar de la mejor manera posible. Recuerda que no estas obligado a que todo esté bien todo el tiempo, cuando eso suceda sólo conserva la calma, céntrate en tus actividades vitales para que le barco siga a flote, date tiempo para descansar y sobre todo vuelve a llenar tu fuente creativa de aquello que te llena y te hace sentir bien contigo. Cuida de ti, con amor y paciencia, para que este periodo difícil se convierta en un parteaguas de una mejor relación contigo mismo.

A ti ¿Qué cosas te ayudan a mantenerte motivado?

Gracias por leerme, hasta la próxima semana.

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