Comunicación efectiva, conversar para conectar

Siempre he pensado que el metro de la Ciudad de México es todo un laboratorio social. Hoy venía en camino y me llamó la atención una charla que se llevaba a cabo frente a mí. Una madre y su hija adolescente tenían un diálogo que en cierta forma no parecía del todo una conversación. La madre hizo un par de preguntas y cuando su hija comenzó a responder sin gran entusiasmo la interrumpió casi de inmediato y comenzó a darle su opinión al respecto, descartando por completo lo que la hija le había dicho y generando en consecuencia que se quedara callada de nuevo. La escena se repitió un par de veces, hasta que la adolescente se quedó en silencio por completo, y la madre comenzó a quejarse de que no dijera nada. Me pareció interesante porque es un buen ejemplo de una comunicación que está siendo cien por ciento unidireccional y muy poco efectiva.

Una conversación funciona cuando nos damos la oportunidad de escuchar al otro e intercambiamos ideas. Sin embargo, a veces sin darnos cuenta entorpecemos la comunicación y nos olvidamos de la persona que tenemos en frente, perdiendo la oportunidad de entender su punto de vista y de relacionarnos de manera más significativa. La comunicación efectiva es una manera de asegurar que nos entendemos y que podemos vincularnos con otros, por ello hoy te comparto 4 puntos clave para mejorar la comunicación.

No supongas

Uno de los obstáculos más importante de la comunicación y que genera la mayor cantidad de los malentendidos es asumir que entendemos totalmente lo que el otro nos está diciendo. Suponer implica que creer que tenemos todas las respuestas, sin embargo, muchas veces no es así. A veces lo que una persona entiende respecto a una idea o una palabra no siempre es igual a lo que yo entiendo; por eso es importante preguntar cuando no entiendes algo al cien por ciento o si quieres ampliar la información para profundizar.

No interpretes

Este punto se encuentra sumamente ligado al anterior, muchas veces cuando escuchamos una frase o una idea, comenzamos a contarnos historias en la mente al respecto, que no necesariamente coinciden con la realidad del otro. Por ello es mejor asegurarse de que entendimos correctamente lo que el otro compartió con nosotros, una forma es repetir con otras palabras lo que te acaban de decir.

No generalices

Cuando estamos en medio de una conversación es muy fácil asumir en términos de todo o nada, esta tendencia puede darnos una idea equivocada de la otra persona o las ideas que está compartiendo con nosotros. Es mejor centrarse en el objetivo de la conversación, tener cuidado con palabras como “nunca” o “siempre”

No interrumpas

Para mí este es el punto más importante para lograr una comunicación efectiva, la tendencia a interrumpir es sumamente común, todos queremos hacer escuchar nuestra voz o lo que tenemos que decir, pero a veces en nuestro a afán de hacernos oír, olvidamos que la voz de los otros también es importante y que por consiguiente también es necesario detenernos a escuchar. Interrumpir es una forma de decirle a los otros que no nos importa lo que tienen que decirnos y en cierta forma violenta las relaciones.

Tener un comunicación efectiva no sólo mejora la forma en que nos entendemos con otros, también nos ayuda a tener relaciones más significativas que nos permitan realmente conectar con otros. Nos permite intercambiar ideas, historias y puntos de vista y eso enriquece la manera en que vemos el mundo y nuestro entorno.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana.

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