Qué hacer cuando no sabes qué hacer

En el 2017 uno de los proyectos profesionales más importantes de mi año salió mal, muy mal y terminó antes de lo planeado con un muy mal sabor de boca. En aquel momento, me enojé, me frustré, lloré y me sentí un fracaso. El plan para mi año se había estropeado y no sólo había perdido tiempo y dinero, sino que además mi confianza estaba por los suelos. Tras la crisis y el desánimo vino la obligada pregunta ¿Y ahora? ¿Qué vas a hacer? Visualizar lo que quieres cuando te sientes triste o confundido puede resultar una tarea titánica, sin embargo, de aquella crisis nació este blog y varios otros proyectos que aún están en construcción y que dieron lugar a una nueva forma de concebir mi trabajo profesional.

Si por alguna razón hoy te encuentras en punto similar y sin tener claridad en algún tema, hoy te comparto 5 cosas que me ayudaron a salir de la bruma y comenzar a unir las piezas.

Medita

Meditar es una práctica que tiene muchas virtudes, en este caso no sólo puede apoyarte para manejar el estrés y la presión de sentirte confuso, sino que además el trabajar en silenciar la mente puedes ayudarte a acallar esa parte de ti que se dedica a juzgarte y no te permite ver nuevas opciones. Sin esa charla interna negativa es mucho más fácil que puedas encontrar respuestas. Para meditar no necesitas mucho, sólo un lugar cómodo en el cual sentarte o recostarte sin interrupciones por al menos unos 5 minutos. Cierra los ojos y concentrarte en tu respiración, si algún pensamiento cruza tu mente, déjalo ir y vuelve a centrarte en la respiración. Puedes encontrar muchas meditaciones guiadas en al red de los diferentes tipos de meditación que hay, atrévete a probar y encuentra la que mejor se acomode a ti.

DL_Que_hacer_cuando_no_sabes_que_hacer_2Define lo que no quieres

Muchas veces no sabemos lo que queremos hacer, pero podemos tener claro cuáles son las cosas que no queremos. Empezar por enlistar lo que no quieres es una buena forma de comenzar a dibujar un camino, pues te permite descartar opciones y con ello guiar tu búsqueda. A partir de reconocer lo que no quieres es posible que empieces a tener un bosquejo de lo que sí te gustaría que sucediera, esos primeros acercamientos pueden ser de gran utilidad para aproximarte a tener una visión completa.

Retoma tus hobbies

Céntrate en lo que te gusta hacer, nuestros hobbies dicen mucho de nosotros, aquellas cosas con las que pierdes la noción del tiempo te conectan con lo que te apasiona. Retomar tus hobbies no sólo te subirá el ánimo, sino que además podría darte muy buenas pistas del camino que te gustaría seguir. Tus hobbies son un buen lugar comenzar a buscar un nuevo objetivo o un nuevo proyecto.

Intenta algo nuevo

Salir de tu zona de confort puede parecer lo que menos quisieras hacer en un momento así, pero hacer algo nuevo puede abrirte a perspectivas que tal vez no has considerado antes y te puede además poner en contacto con nuevas personas. Haz voluntariado, inscríbete a un taller, asiste a una conferencia, ve a un networking, prueba una nueva receta. Cualquier cosa puede ser útil, el punto es que logres activarte y que con ello el panorama comience a abrirse.

DL_Que_hacer_cuando_no_sabes_que_hacer_1Comienza a andar

Parece una locura iniciar un camino sin saber a dónde vas, pero conforme das los primeros pasos irás obteniendo respuestas más claras, lo importante es no quedarte estático más del tiempo necesario. Enfocarte en accionar, aun cuando todavía te encuentres en búsqueda de lo que deseas hacer, puede ayudarte a hallar nuevas fuentes de información, conocer nuevas personas y ver nuevas oportunidades que seguramente no encontrarás en el sillón de tu casa.

En momentos de confusión es fácil sentir que no lograrás encontrar el camino de nuevo, que es difícil tomar una decisión o que es mejor no intentar nada; pero aunque todo parezca brumoso al final podrás encontrar la forma de unir las piezas y verás que estás crisis puedes ser grandes oportunidades para reinventarte.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana

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