Tiempo controlado y tiempo no controlado

Hoy les escribo desde la Rivera Maya, disfrutando del calor y del aroma del mar. Me encanta cuando mi oficina se muda por unos días y me permite tener una vista diferente. Sin embargo, aunque es genial poder trabajar desde cualquier sitio, a veces resulta un reto separar el tiempo de trabajo, del tiempo libre. Justamente uno de los mayores temores que escucho cuando doy un taller de administración del tiempo es el miedo a volverse esclavo del reloj, para muchos la administración del tiempo significa tener controlados cada minuto de su día y no dejar nada sin prever. Y aunque parezca que es así como funciona, lo cierto es que no es así.

DL_Tiempo_controlado_vs_Tiempo_no_controlado_1Una buena administración del tiempo tiene muy clara la diferencia entre el tiempo controlado y el tiempo no controlado, de forma que no termines gestionando tus vacaciones como gestionarías una semana trabajo. El tiempo controlado se trata de aquellas horas del día que tu decides deben tener un orden para ayudarte a cumplir con lo que deseas hacer, pueden ser no sólo las horas de jornada laboral, si no aquel tiempo que necesitas tener estructurado para apoyarte a lograr tus metas personales y profesionales. Este tiempo se construye a partir de lo que quieres lograr, tus proyectos y aquellas metas que tengas en lo laboral y lo personal. La idea de controlar este tiempo es facilitar la eficiencia e integrar hábitos que te brinden bienestar y sumen a tu estilo de vida. Así mismo un objetivo del tiempo controlado es permitirte despejar horas del día para dar paso al tiempo no controlado.

DL_Tiempo_controlado_vs_Tiempo_no_controlado_2El tiempo que no es estructurado es aquel en el que no tienes porqué preocuparte del reloj, son aquellos momentos en que te permites desconectarte y en general es tiempo de ocio o de entretenimiento. Pueden ser unas horas al día o unos días de la semana, lo importante es que es tiempo que tu determinas que no te ocuparás del reloj y en el que no hay lista de tareas. El objetivo de este es darte la oportunidad de equilibrar el tiempo que mantienes controlado, con espacios sin una estructura predeterminada que te permita improvisar y alimentar tu creatividad.

Cabe decir que ninguno es más importante que el otro y no hay una formula exacta de cuánto tiempo controlado y cuánto tiempo no controlado debes tener, todo depende de ti. Conocerte es la mejor manera de entender tus ritmos de trabajo y a partir de ellos determinar cuanto tiempo necesitas de cada uno, lo importante es que la mezcla funcioné para ti. Considera que si hay demasiado tiempo estructurado aumentas la probabilidad de estar agotado o estresado, con la sensación de estar enclaustrado en la rutina, a su vez, si hay un exceso de tiempo no controlado es muy probable que no estés cumpliendo con tus metas y tu lista de pendientes se haga enorme y al final el caos termine cobrándote factura.

Administrar el tiempo debe ayudarte mejorar tu calidad de vida, es una herramienta de autogestión que te ayuda a llevar una organización para facilitarte las cosas y no tiene porqué convertirse en una traba para disfrutar de los momentos que quieres dedicar a ti mismo. El tiempo es un recurso que trabaja a nuestro favor cuando sabemos aprovecharlo y que nos da, de manera democrática, la misma oportunidad a todos de utilizarlo de forma que sirva a nuestros propósitos, lo importante es aprender a hacer un buen uso de él.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana

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