4 estrategias para manejar la incertidumbre en el cambio

Sentir incertidumbre no es algo que nos haga felices. Sin embargo, vivimos en un mundo en que cada vez hay más incertidumbre a nuestro alrededor. Hace poco tenía una interesante conversación con un compañero, sobre lo riesgosos que son hoy en día los seguros universitarios, esos que contratan los padres para generar un fondo que garantice poder pagar los gastos de una carrera universitaria para sus hijos. Comentábamos que eran un riesgo por el simple hecho de que no sabemos si las universidades seguirán existiendo en veinte años, o si las carreras universitarias seguirán siendo la forma en que se obtendrán y validarán los conocimientos necesarios para un desempeño profesional; sobre todo si consideras que alrededor de un 70% de lo que se enseña hoy en día en las universidades será obsoleto para cuando los jóvenes egresen de la carrera, lo que lleva a muchas empresas a buscar talento en otros espacios.

DL_4_estrategias_para_La_Incertidumbre_2Más allá de la discusión sobre si las universidades lograrán reinventarse a tiempo o no, lo que ilustra este ejemplo es que ni siquiera una institución tan vieja como una universidad tiene nada seguro en un futuro tan cambiante.

Lo mismo sucede con cada uno de nosotros. Nuestro entorno nos demanda lidiar constantemente con la incertidumbre. Más aún si nos aventuramos a redefinir nuestro camino desde nuestro propio desarrollo personal. Cualquier cambio que hagamos implica que tenemos que trabajar con la incertidumbre de salir de nuestra zona de confort y no poder predecir con certeza lo que va a suceder.

Por ello, te comparto 4 estrategias para ayudarte a gestionar la incertidumbre.

Observa

Considera que definimos nuestra realidad a partir de lo que nombramos. Por ello, cuando te enfrentas a un escenario desconocido, puedes comenzar por observar con detenimiento qué es lo que tienes enfrente, cómo se llama, cómo te hace sentir, cuáles son los miedos que te causa y qué cosas están fuera de tu experiencia. Definir con claridad la circunstancia en la que te encuentras te ayuda a encontrar los recursos que necesitas para trabajar con ella y disminuye el miedo a lo desconocido.

Posiciónate

Una vez que conoces la circunstancia puedes comenzar a ubicarte en ella, es decir tener conciencia de dónde te encuentras respecto al cambio y sobre las cosas que están fuera de tu control; esto te permite saber cual es tu punto de partida y el camino que tienes que recorrer para llegar a tu meta o simplemente para adaptarte al cambio.

DL_4_estrategias_para_La_Incertidumbre_1Relaciona

Encuentra los puntos de unión. Al conocer la circunstancia y en dónde estás ubicado en ella, puedes empezar a relacionar las cosas que conoces con las que no, identificando aquellas herramientas que tienes para ayudarte a afrontar los retos y aquellas que te hacen falta. Esto te ayuda a encontrar un marco de acción, para entonces definir una estrategia y disminuir el miedo o la ansiedad que genera lo desconocido.

Actúa

Al tener una estrategia lo más importante es pasar a la acción. Utilizando tus habilidades y herramientas para afrontar lo que sí sabes, y asumiendo lo que está fuera de tu control como una oportunidad de aprendizaje, puedes navegar mejor a través de la incertidumbre y responder de manera más eficiente a los cambios del entorno.

La incertidumbre es parte de cualquier proceso de cambio y progreso, y te encontrarás con ella más de una vez, pues es parte de cualquier evolución. Los cambios implican incertidumbre, aprender a manejarla nos ayuda a responder mejor ante el entorno y sobre todo a asumir un rol activo en la construcción del camino que te lleve a alcanzar tus metas.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana

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