La brújula de reacciones. ¿Cuál es mi respuesta ante el miedo y el conflicto?

Gin es uno de los dueños peludos de mi sillón. Es un gato muy travieso que le encantan los mimos y ha aprendido algunos trucos como traer la pelota. Sin embargo, Gin es por lo más asustadizo, cada vez que escucha el timbre y una voz extraña en la puerta sale disparado corriendo hasta llegar a su lugar seguro bajo la cama, y no saldrá de ahí hasta que el extraño se vaya. Sé que no es un gato al que le gusten las visitas y que cada vez que se sienta amenazado correrá bajo la cama, forzarlo a salir o impedirle el acceso a la cama cuando hay visitas sería una muy mala idea.

DL_Brujula_De_reacciones_3Conocer de antemano cómo reacciona mi gato cuando tiene miedo me ayuda a facilitarle las cosas cuando hay extraños en la casa. Lo mismo sucede con cada uno de nosotros, saber con antelación la forma en que respondemos ante situaciones que nos dan miedo nos permite entender la manera en que nos aproximamos a las circunstancias dónde nos sentimos incómodos o amenazados; y en muchos sentidos nos ayuda a reaccionar mejor. Cuando nos enfrentamos a una situación que nos empuja fuera de nuestra zona de confort e incluso fuera de nuestra zona de aprendizaje o expansión entramos en la zona de pánico, es ahí dónde nos topamos con nuestras respuestas más primarias, en este sentido de acuerdo con la brújula de reacciones podemos tener 4 tipos:

Brújula de reaccionesEvitar: Cuando evadimos la situación o el conflicto de forma que no nos sentimos involucrados y recurrimos a ignorar lo que sucede. Puede ser que escapemos mentalmente y le demos “el avión” al otro, es decir, le restamos importancia.

Huir: Cuando nos alejamos de la situación y procuramos poner distancia del conflicto. Se diferencia de la anterior en que no es un escape mental sino literal.

Atacarme: Cuando la circunstancia, el conflicto o la situación que nos orilla a nuestra zona de pánico nos hace sentir culpables o nos hace pensar que nosotros generamos la situación, nos responsabilizamos con o sin razón y creemos que toda la culpa recae sobre nosotros.

Atacar al otro: Cuando por el contrario culpamos por completo a lo exterior, restamos totalmente nuestra participación y hacemos que la responsabilidad recaiga sobre la otra persona. Esta respuesta puede ser o no agresiva, pero implica que no nos vemos a nosotros mismo como actores dentro de la circunstancia.

DL_Brujula_De_reacciones_2Estas reacciones no son absolutas y podemos estar en algún punto intermedio entre ellas. En general reaccionamos de forma diferente dependiendo de las personas involucradas o la cercanía que tenemos con ellas, el contexto o cuanto conocimiento tenemos sobre aquello que estamos enfrentando. Ninguna de ellas es buena o mala, sólo son formas distintas en que respondemos ante una circunstancia que nos empuje a nuestra zona de pánico. Sin embargo, sí podemos identificar nuestros patrones y con base en ello observar el resultado que tiene esa respuesta en el largo plazo. Por ejemplo, si cada vez que tengo una discusión con uno de mis padres mi reacción primaria es huir, es posible que impida un conflicto, pero seguramente así no habrá oportunidad de expresar mis inconformidades y por consiguiente solucionarlas.

Entender nuestra forma de resolver situaciones en la zona de pánico nos ayuda a comprender mejor cómo respondemos ante el miedo. Nuestro autoconocimiento se vuelve así en una manera de adquirir las herramientas que necesitamos y nos permite afrontar situaciones desde una nueva perspectiva.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana.

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