Seguir tu miedo. Una forma de romper tus fronteras

“Sigue tu miedo” fue una frase que resonó conmigo en cuanto lo escuché. Inicié este mes en medio de la sierra de Oaxaca, en un taller sobre el arte del liderazgo participativo. Sobra decir que quedé encantada de todo lo que aprendí y viví durante esa semana. Y una de las cosas que bajó conmigo de la sierra fue justo esa frase que nos compartió una de las entrenadoras, cuando nos contaba sobre su experiencia haciendo teatro improvisado. Uno de los principios de la improvisación es ese: Sigue tu miedo.

DL_Seguir_tu_miedo_1Pensar en seguir tu miedo puede parecer un poco contra natura pues nuestra tendencia instintiva es precisamente huir de él. Sin embargo, si pensamos un poco al respecto nuestro miedo puede ser una brújula muy precisa de dónde están nuestros límites y sobre todo puede ser un gran indicador de cuando estamos saliendo de nuestra zona de confort. Si bien nuestro miedo no es un buen conductor, si puede darnos una idea de las direcciones que no hemos explorado y las distintas opciones de crecimiento que estás implican.

Ya lo he dicho antes, el miedo en sí mismo no es malo y juega un papel valioso, pero debemos aprender a escucharlo, no para paralizarnos sino como una forma de conocernos mejor. Saber en dónde están nuestros mayores miedos nos puede ayudar a entender las decisiones que tomamos y los parámetros en que nos movemos, seguir nuestro miedo nos ayuda observar las posibilidades que esconde y en muchos sentidos a vislumbrar con claridad nuestras propias barreras. Conocernos de esta forma puede ser una forma de empujarnos a probar nuevas experiencias.

DL_Seguir_tu_miedo_2Superar nuestros mayores miedos es una gran manera de crecer, pues fortalece nuestra voluntad y sin duda nos hace sentirnos orgullosos de nosotros mismos. Hay miedos que pueden parecer imposibles de superar, pero cuando intentamos acercarnos poco a poco a ellos y los afrontamos un paso a la vez podemos descubrir fortalezas que no conocíamos sobre nosotros mismos. Seguir nuestro miedo puede ser una forma de expandir nuestra manera de ver el mundo y de cómo nos percibimos a nosotros mismos. Esto implica que hagamos cosas que nos retan y que no necesariamente sean cómodas para nosotros, como una forma de ampliar nuestra zona de confort y entrar constantemente en nuestra zona de aprendizaje.

En un mundo de creciente incertidumbre, aprender a relacionarnos de una manera diferente con el miedo que ello implica se convierte en una habilidad necesaria para el futuro. Usar el miedo como una herramienta a nuestro favor nos permite entendernos a profundidad y nos ayuda a romper nuestras propias fronteras. Tal vez no logremos superar un miedo a la primera, a veces podemos darnos cuenta de que necesitamos desarrollar otras habilidades primero, pero saber eso te pone ya en la ruta de un crecimiento personal que no tendrías si decidieras que ese miedo es insuperable.

Si quieres aprender a escuchar tu miedo puedes comenzar pensando en algo que no te has atrevido a hacer, preguntante ¿Quién serías o qué harías si ese miedo no existiera? Si te gusta la respuesta tal vez valdría la pena intentar empujar ese límite y darte la oportunidad de vivir la aventura que está después del miedo.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana

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