La aventura está después del miedo

En lo personal nunca me he considerado una persona muy intrépida, sin embargo, hace unas semanas hacía un recuento de las veces en que he tomado decisiones que en su momento parecían demasiado riesgosas y aterradoras, pero que al final me dieron la oportunidad de vivir experiencias increíbles. Mi conclusión fue que tal vez he superado más miedos de los que yo misma creía. Pensaba, por ejemplo, en aquella ocasión en que me invitaron a formar parte de una brigada de trabajo para dar talleres de habilidades psicoemocionales en la sierra de Oaxaca. La invitación llegó un miércoles de una persona con quien tenía una amiga en común pero que no conocía directamente, me contó a grandes rasgos en qué consistía el proyecto y para la mañana del domingo siguiente iba yo en una camioneta con el resto del equipo rumbo a una comunidad que jamás había escuchado a trabajar por 10 días con jóvenes de nivel preparatoria.

DL_La_Aventura_Está_Después_Del_Miedo_2Aquella brigada sigue siendo una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido, cuando pienso en lo fácil que habría sido decir que no y todas las razones por las que pude haberla rechazado me alegro mucho de no haber escuchado esa voz miedosa en mi cabeza que decía lo difícil, riesgoso y aterrador que era. Atreverme a superar las dudas y el miedo me permitió vivir 10 días compartiendo con personas maravillosas, aprendiendo de ellos y contribuyendo a sumar a la caja de herramientas de cada uno de esos jóvenes cuyos rostros aún conservo en mi memoria.

Lo desconocido irremediablemente nos da miedo, la función de éste es mantenernos protegidos y alerta contra los peligros potenciales que podemos encontrar. Sin embargo, cuando dejamos que ese miedo se convierta en parálisis permitimos que esa precaución nos aleje de oportunidades de crecimiento y aprendizaje que de otra forma no tendríamos. El miedo en sí mismo no es malo, está ahí por una razón y busca sólo nuestra seguridad y protección. Pero el miedo no puede ser quien tome las decisiones pues si esto ocurre ponemos las riendas de nuestra vida en unas manos que querrán mantenernos estáticos y eternamente en nuestra zona de confort, y ahí no es dónde ocurre la magia.

DL_La_Aventura_Está_Después_Del_Miedo_1Los cambios, las crisis, las situaciones nuevas y todas aquellas cosas fuera de nuestra cotidianidad pueden representar una amenaza si las vemos con los ojos del miedo. Sin embargo, si nos damos la oportunidad de cambiar la perspectiva podemos toparnos con que esos momentos pueden convertirse en verdaderas oportunidades de transformación. La aventura comienza justo cuando se decide ir más allá del miedo y seguir avanzando aun cuando él siga con nosotros en cada paso. Para muchas personas hablar en público es una experiencia aterradora, recuerdo la primera vez que tuve que dar una exposición en inglés, mis manos temblaban y voz parecía no querer salir ¡estaba aterrada! Sin embargo, no hay ninguna otra forma para superar ese miedo que pararse y hablar en público y con algo de práctica las cosas van mejorando poco a poco. Son justo esas pequeñas aventuras las que nos ayudan a fortalecer los músculos para enfrentar nuestros temores.

A veces para superar un miedo es necesario dar un salto de fe, eso no significa que saltemos sin más al precipicio, implica que confiemos en las herramientas y conocimientos que cargamos en nuestra mochila de viaje.  Recordando que el miedo siempre viajará con nosotros, que será él quien nos recordará de respetar los semáforos y los límites de velocidad, y que siempre podremos agradecerle por insistir en que usemos el cinturón de seguridad. Pero el miedo nunca debe llevar el control del volante, ni siquiera el de la música para el viaje, porque para conocer nuevos horizontes y poder ver nuevos paisajes, debemos ir más allá de sus límites y aunque muchas veces su voz suene muy convincente siempre es bueno recordarle que él es sólo un pasajero y que quienes dirigimos y elegimos el rumbo somos nosotros.

Gracias por leerme, hasta la próxima semana 🙂

 

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