3 tips para no fallar en tus nuevos hábitos

Construir hábitos puede ser una herramienta muy útil para transformar tu vida y acercarte a tus metas personales. Aquello que repetimos todos los días constituye en gran medida la forma en que nos reconocemos a nosotros mismos y las cosas que podemos alcanzar. Por ello es importante que tus hábitos reflejen la imagen de ti que quieres tener y te lleven a actuar como te quieres sentir. Sin embargo, esta tarea tiene sus retos pues construir y mantener hábitos no es una tarea sencilla para todos. A continuación, te presento tres formas en que puedes ayudarte a mantener tus nuevos hábitos y evitar fallar en el intento.

DL_3_tips_para_no_fallar_en_tus_Nuevos_Habitos_2Procura hacer que sea más sencillo hacerlo bien y más difícil hacerlo mal

Cuando realizamos un cambio de cualquier tipo siempre nos encontramos con una resistencia natural. Eso implica que una parte de nosotros nos dirá que es más fácil y cómodo seguir haciendo las cosas como siempre las hemos hecho porque en su percepción lo nuevo es difícil e incómodo. Por ello tenemos que ayudarnos a que esta premisa no se cumpla de forma que sea mucho más simple cumplir con el nuevo hábito y más difícil hacerlo como antes. Por ejemplo, si quieres pasar menos tiempo en redes sociales y más tiempo leyendo un buen sistema es desinstalar de tu celular las aplicaciones de las redes sociales que quieres abandonar y en su lugar puedes bajar aplicaciones que te permitan leer de forma digital. Así cuando recurras a tu celular en busca de distracción no tendrás accesibles las redes y por el contrario encontrarás de manera sencilla algo que leer.

Es más sencillo cambiar nuestro entorno que cambiarnos a nosotros mismos

Construir hábitos nuevos implica mucha energía, ser muy conscientes de los cambios que queremos realizar y sobre todo tener muy claro por qué queremos hacerlos. Sin embargo, una buena forma de ayudarnos a hacer el proceso más sencillo es asegurarnos que lo nuestro entorno apoye los cambios que estamos realizando. Es mucho más simple cambiar lo que hay a nuestro alrededor para ayudarnos a lograr nuestro objetivo que hacerlo solos. Por ejemplo, si tu nuevo hábito implica mejorar tu alimentación procurando consumir productos más saludables, puede resultar de gran ayuda asegurarte que lo que haya en tu alacena sume a tu objetivo de mejorar tu alimentación, esto significa deshacerte de aquellas cosas que no estén alienadas con una alimentación sana. De esta forma construyes un entorno que estimule tu objetivo en lugar de un ambiente que te tiente todo el tiempo a salirte de esa nueva visión de ti.

DL_3_tips_para_no_fallar_en_tus_Nuevos_Habitos_1Haz un plan de contingencias

Muchas veces es muy fácil mantener un hábito mientras estamos en casa o en un entorno del que tenemos cierto control, pues podemos adecuarlo para que juegue a nuestro favor y no en contra. Pero cuando nos vemos obligados a salir de él es posible que nuestros nuevos hábitos flaqueen y el trabajo que llevamos realizando se vea comprometido. Por ello puede resultar muy útil tener un plan preestablecido para estás contingencias. La mejor manera de hacerlo es escribir una lista de situaciones en las que definas de antemano cual va a ser tu respuesta ante ellas, puede pensar oraciones como “Si sucede________, yo voy a_______”. Por ejemplo, si estás intentando dejar el alcohol y un amigo tuyo de invita a una cena para celebrar su cumpleaños y sabes de antemano que va a haber alcohol puedes tener un plan de cómo responder, de esta forma tu lista podría tener frases como “Si en la fiesta me preguntan que quiero tomar, yo voy a escoger un refresco” o “Si alguien me invita una copa, le daré las gracias y explicaré que yo no tomo alcohol”. Las frases y en consecuencia las respuestas pueden parecer muy obvias, pero decidir de antemano cómo vas a responder ante una situación en la que tu nuevo hábito puede flaquear te prepara mentalmente para resistir la tentación y evita que tomes la decisión con la presión del momento, lo que implica que habrás tomado tu decisión con la cabeza fría.

Lo ideal es que tus hábitos te acerquen todos los días a esa versión de ti que te hace sentir bien al mirarte al espejo. No hay recetas mágicas ni todos los hábitos funcionan para todos. Lo mejor es construir tu combinación exacta basado en lo que conoces de ti mismo y de tus metas personales. Sustentar la construcción de hábitos en tu autoconocimiento y en tus motivaciones personales te ayudará a convertir un nuevo hábito en parte de tu vida.

 

Gracias por leerme, hasta la próxima semana

 

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