Educación para la paz: educar para no estar en paz

 

“Paradójicamente, educar para la paz nos supone educar para no estar en paz, educar para no ser indiferentes, para sentir un “gusanillo” que nos recoma la conciencia y nos incite a la acción”

(Seminario de educación para la paz, Asociación Pro Derechos Humanos, 2000)

Siempre me he preguntado ¿por qué nos cuesta tanto trabajo generar una cultura de paz?, ¿por qué resulta tan complicado generar convivencias pacíficas? ¿por qué le tenemos tanto miedo al conflicto? Basta con ver las noticias por un momento para darnos cuenta que estamos muy lejos de alcanzar una paz duradera en el mundo. Pero lo cierto es que es muy poco lo que aprendemos sobre la paz, es un ideal tan lejano que normalmente tenemos una idea muy vaga lo que significa el término. Si hiciéramos un sondeo nos daríamos cuenta que por lo general entendemos la paz sólo como la ausencia de la guerra o la desaparición del conflicto. La mayoría de nosotros tenemos una idea sobre la paz que nos hace evitar la diferencia, rechazamos cualquier perspectiva distinta que pueda generar un problema con nuestras creencias. Así es como en las escuelas se nos enseña que es mala la discusión, que se debe evitar estar en desacuerdo y sobre todo que el conflicto en sí mismo es malo. Sin embargo, esta concepción ha mostrado ser incapaz de mejorar las relaciones humanas y por mucho no ha logrado evitar violencia en el mundo

Es por ello que el término de paz requiere ser entendido no como la antítesis de la DL_Educar_Para_La_Paz_Educar_Para_No_Estar_En_Paz_1guerra, sino como algo más complejo. Por lo que se ha buscado desarrollar un concepto de paz positiva, donde ya no se concibe como un ente pasivo, sino como un ente activo que, además de oponerse directamente a la guerra o al conflicto, también se contrapone a la violencia en todas sus expresiones, demandando con ello una participación activa del individuo en contra de la violencia en sus distintas dimensiones.

Así la educación para la paz es aquel modelo educativo basado en Derechos Humanos, esDL_Educar_Para_La_Paz_Educar_Para_No_Estar_En_Paz_2 decir, aquella educación que integra los valores de los Derechos Humanos y la Dignidad humana como ejes rectores del proceso educativo. Por lo que la educación para la paz busca generar cambios actitudinales con base en una metodología que integra la investigación, la formación y sobre todo la acción. Un aspecto importante de estos modelos es que se basan en el reconocimiento del conflicto como un elemento de la convivencia humana. De tal manera, que entendemos al conflicto como una diferencia de percepciones sobre algo, la cual es vista no necesariamente como un problema sino como una oportunidad de vinculación y entendimiento entre dos partes.

En este sentido la educación para la paz, es una educación para “no estar en paz” porque implica que los individuos sean conscientes de todas las expresiones de violencia y por consiguiente actúen contraponiéndose a ella. Esto requiere de aprender a distinguir y nombrar los distintos tipos de violencia, así como tener habilidades para la resolución de conflictos y la defensoría de los Derechos Humanos en su conjunto. De esta forma, considerando que los diferentes enfoques educativos presuponen un supuesto específico sobre la educación, los valores y el ideal de ser humano a formar, la educación para la paz considera al individuo como el centro del proceso educativo y a su vez contempla la educación como un instrumento potencial para el cambio de una sociedad.

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Sin duda hablar de paz resulta sumamente pertinente en el contexto actual, la paz es más que una idea romántica de lo que nos gustaría ver en el mundo, no es sólo un ideal a alcanzar, la construcción de paz se realiza cada día con las pequeñas acciones que nos hacen denunciar y rechazar cualquier tipo de violencia, con las decisiones diarias que nos ayudan a mirar al conflicto desde otro ángulo.

De esta forma la educación para la paz es un esfuerzo cotidiano.

¿Tú qué accionas tomas para la construcción de paz?

Gracias por leerme 🙂

¡Hasta la próxima semana!

 

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